Hay días en que uno se levanta con ganas de hacer fotos. Otros días no las ves o acaso tus sentidos no ven nada.
Subimos un alto, un paso por encima de los 3.200 m. y comenzamos una larga bajada hacia el oasis de San Pedro de Atacama.
Los traqueteos y frenazos del tren me despiertan, han pasado 23 años y de nuevo me encuentro camino de oriente.
Estos días hay un "desfile de lunas" en internet y en los medios en general...
Ahora que el curso está a punto de acabar quiero "regalar" estas fotos a mis amigos/as maestros.