Habíamos hecho escala en Kayseri, importante e histórica ciudad de Anatolia, cruce de caminos y de antiguas caravanas en las rutas de oriente. Como muchas ciudades turcas, el desarrollo mal entendido ha aniquilado casi todos los restos de antigüedad.
Acabábamos de bajar del Djebel Ghat, una montaña de 3.800 metros, blanca de la nieve de primavera y bajo un cielo azul atlante.
Si acabas de bajar de las montañas Dashen y has estado diez días caminando entre montañas, valles perdidos y aldeas fuera del tiempo de seguro que te apetece una cerveza bien fría.